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El nivel de consciencia Absoluta no fue presentada por Gurdjieff, al parecer porque lo considero demasiado avanzado para el grado de comprensión de sus discípulos. En una entrada anterior se presento una introducción a este concepto.

Con la consciencia absoluta se perciben no solo los cuerpos físicos, astrales y espirituales sino que por su grado máximo de sutileza puede sentirse el Absoluto como el ser total esencia de la realidad.  Este nivel de consciencia aparece en el alma  cuando sol 3 de la octava del espíritu creador en el Sol Absoluto se convierte en si 3 de la octava del alma y cierra su ciclo evolutivo. ello significa un acto supremo de amor consciente de esta octava del  espíritu creador y del Absoluto.

La. Consciencia absoluta solo se adquiere cuando se tiene la consciencia objetiva no sólo de sí mismo sino de todo lo externo a nosotros.  En ese nivel se suspende toda la actividad mental  asociativa y queda únicamente la contemplación del espíritu. En cuanto a la categoría del ser, el espíritu plenamente desarrollado empieza a percibir todas las cosas y los seres como si fueran parte de un ser omnipresente y eterno. Este nivel es el estado evolutivo que representa el final del ciclo evolutivo.

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En la enseñanza de Gurdjieff se manejan en forma indiferenciada estos tres conceptos y es necesario precisar su naturaleza y funciones para aclarar las confusiones que se han venido presentando.

La esencia o el tipo era para Gurdjieff , lo innato en el ser humano: en cierta forma lo opuesto a la personalidad que era lo adquirido por medio de la educación, de la moral y las leyes impuestas después de nacer. Por razones desconocidas Gurdjieff no preciso que se entendía por lo natural en el hombre. Sus discípulos entendieron que era la herencia genética y nada más. Eso deja sin resolver el asunto de los centros superiores con los que todos nacemos formados por substancias sutiles y que por ello no pueden formar parte de la herencia biológica que tiene características físicas.

Para estudiar la esencia, toca inevitablemente considerarla como el cuerpo astral o Vaso del Alma (kessdjan) como lo llamo Gurdjieff en “Relatos de Belcebú a su Nieto”. Pero simultáneamente hay que aceptar la reencarnación porque el cuerpo astral  no es afectado por la muerte física y  es inmortal en este sentido. Todos tenemos cuerpo astral que es el peregrino o viajero de innumerables vidas densas.

Los centros superiores forman la semilla espiritual del cuerpo astral o esencia y son la mejor parte por encima del centro sexual que, en la gran mayoría de seres astrales, controla y dirige tanto el cuerpo astral como el físico que es el mas pasivo de todos. La magnitud e importancia de los centros superiores depende de la intensidad y calidad del trabajo sobre sí mismo realizado  en esta vida física y en existencias anteriores. Este trabajo empieza por fortalecer y  desarrollar las conexiones entre dichos centros y el centro sexual.  La causa inicial es el deseo de autoperfección del  centro sexual, siempre y cuando tenga la información adecuada.  Si existe ese anhelo es probable que se encuentre la enseñanza por maestros vivos o muertos; porque en este sentido el buscador auténtico es auxiliado por ángeles que lo ponen en condiciones propicias para encontrar los datos necesarios para su evolución interior. Después de un tiempo variable de trabajo sobre si mismo y la práctica del choque consciente entre sol 48 y la 24,  los centros superiores se desarrollan y crecen hasta que se encuentran preparados para ser la matriz o útero sutil del alma.

El Alma representa el mas alto logro del cuerpo astral  trabajando  con sus centros superiores plenamente desarrollados como resultado del choque consciente entre el centro sexual y dichos centros. El alma es un nuevo ser independiente del cuerpo astral y superior a dicho cuerpo sutil. Esta formada con substancias que conforman la octava del aire que van desde re 96 hasta si 3 en la tabla de hidrógenos.

El alma nace como resultado de la ley de tres cuando la octava del espíritu creador actúa sobre el cuerpo astral por medio de sus centros superiores, dando origen a todos los hidrógenos o substancias sutiles necesarios para su manifestación, que aparecen en el orden de la ley de siete: 7142857 así: 7 (Mi 12 de la octava del espíritu creador) y 1 Si 12 (Centro mental superior) da 4 (sol 12 de la Octava del Alma o del Aire) y 2 (la 24:Centro emocional superior)  al relacionarse con 8 (re 24 de la Octava del espíritu creador da como resultado 5 (fa 24 de la octava del  alma) y  7 (mi 48 de la Octava del alma). Por encima de sol 12 viene la 6 (consciencia Objetiva general) que se produce  porque sol 3 de la octava del espíritu creador se convierte en si 3 de la octava del aire (Alma) e interactúa con sol 12 de acuerdo a la ley de tres.

En estas alturas el lector merece una explicación de lo que se llama Octava del espíritu creador.La octava del espíritu creador sustituye a lo que Gurdjieff llama “Octava de impresiones” y que, según la enseñanza se formaba a partir del segundo choque consciente que hacia posible a mi 12 de esa octava pasar a fa 6.   Realmente este “choque” no existe ni es necesario porque tampoco existe la octava de impresiones. Lo que hay es la octava del espíritu creador  plenamente formada por el Absoluto,  donde do es el Absoluto y tanto “si” como “la” tienen hidrógenos de densidad  uno (1).  Después viene el santísimo sol Absoluto con partículas de densidad  3, seguidas de fa 6, mi 12 y re 24.


Una de mis modificaciones a la enseñanza de Gurdjieff es la propuesta de un solo choque consciente para evolucionar y formar el alma. Además era necesario ubicar ese choque en el Eneagrama y para ello se construyó la figura que encabeza esta entrada. Esta figura tiene varias modificaciones respecto al eneagrama oficial :

  1. La numeración está invertida en relación al eneagrama divulgado. Ó sea que si es 1 y re es ocho.
  2. Realmente comprende tres choques uno entre do y sí que origina todo lo que es diferente al Absoluto y que puede llamarse choque original de todo lo existente. Otro entre la y sol denominado con el punto 3 y que representa el único choque consciente y por último el choque entre fá y mi  de carácter mecánico  llamado el choque programado externamente.
  3. Todos los procesos en eneagrama van en la secuencia do,si, la choque consciente, sol, fa,choque programado externamente, mi y re. El proceso evolutivo parece llevar trayectoria inversa pero realmente es impulsado por los hidrógenos más sutiles que producen los niveles superiores de consciencia

Aqui es necesario plantear un tema muy importante que significa un cambio de Concepción del eneagrama: De acuerdo al principio esotérico de que “Lo sutil crea lo denso”, o de qué  “La realidad sutil produce la realidad física”,  tenemos que el. Absoluto produce el espíritu y lo astral es efecto del espíritu y él a su vez crea lo etérico y lo físico.

Se ha cambiado la numeración del Eneagrama obedeciendo al principio anterior, debido a que en cualquier octava, la nota si corresponde a los hidrógenos más sutiles y la nota re a los más pesados.

Lo anterior tiene efectos sobre los procesos de evolución e involución o creación en el eneagrama. Tanto el proceso creador o involutivo, como el proceso evolutivo tienen como iniciativa el Absoluto y el espíritu. Ello significa que la trayectoria del proceso involutivo va desde si a la , choque consciente o “voluntariamente realizado”, sol, fa, choque programado externamente, y  mundo denso con las notas mí y re. El proceso evolutivo va desde lo denso a lo sutil pero tiene como factor  de realización o positivo la atracción y trabajo para aumentar la dotación de substancias o hidrógenos espirituales de los centros superiores mediante los métodos para  realizar el choque Consciente entre la y sol en donde el  elemento positivo son dichos centros superiores apoyados por la octava del Espíritu creador y el factor pasivo la substancia a transformar  y el deseo de superación del centro  sexual o “Sed de ser”, según Gurdjieff.

Aparece ahora la octava del Espíritu Creador que representa la octava superior que reacciona o interactúa  con la octava del hombre no evolucionado por medio del choque consciente para desarrollar la octava del alma que es igual a la del aire. Esta interrelación desarrolla primero los centros superiores y luego este proceso construye el alma.

La  octava del Espíritu Creador sustituye a la octava de impresiones y soluciona un problema lógico que la versión oficial de la enseñanza no había podido explicar :  La octava del alimento físico necesita la octava del aire para desarrollarse, la octava del aire, requiere la octava de impresiones para completarse, la octava de impresiones necesita otra octava de supra impresiones  y así en forma indefinida sin alcanzar nunca el Absoluto como fin supremo de la evolución.

Esta enseñanza basada en el principio  de que lo sutil es anterior y superior a lo denso; establece la dirección y control del Absoluto y del espíritu creador que contienen lo más sutil, sobre los procesos de creación y evolución como ya se ha expuesto. Por ello aunque la evolución se manifieste de lo físico a lo sutil su esencia y dirección se realizan desde lo más liviano.

El único choque consciente ha sido llamado “el punto de libertad” porque libera de la identificación con lo físico y con los deseos y miedos del centro sexual  y es el punto donde se escoge entre la reproducción física o  la perfección de los centros  superiores y la construcción del alma.

Hoy quiero insertar y comentar una oración por la dignidad humana escrita por el renacentista  Pico Della Mirandola:

“No te di,  Adán, ni un puesto determinado, ni un aspecto propio, ni función alguna que te fuera peculiar, con el fin de que aquél puesto, aquel aspecto, aquella función por los que te decidieras los obtengas y conserves según tu deseo y designio. La naturaleza limitada de los otros se halla determinada por las leyes que yo he dictado. La tuya tu misma la determinarás sin estar limitada por barrera ninguna, por tu propia voluntad, en cuyas manos te he confiado: Te puse en el centro del mundo con el fin de que pudieras observar desde allí todo lo que existe en el mundo. No te hice ni celestial ni terrenal ni mortal ni inmortal con el fin de que – casi libre y soberano artífice de ti mismo – te plasmaras y te esculpieras en la forma que te hubieras elegido. Podrás degenerar hacia las cosas inferiores que son los brutos; podrás – de acuerdo con la decisión de tu voluntad – regenerarte hacia las cosas superiores que son divinas.”

Es dificil encontrar un credo humanista mas grandioso y al mismo tiempo una expresión de una posición religiosa más respetable.  El autor narra una conversación imaginaria de Dios con Adan en el momento de crearlo y que se refiere a toda la especie humana. No acude a sobornarlo con el cielo, ni  lo amenaza con el infierno.  Le muestra la oportunidad de volverse o evolucionar hacia una criatura divina y ganarse la inmortalidad por la sola decisión de su voluntad “En cuyas  manos te he confiado”  !Que bella exaltación del hombre y cuan cierta!

El gran privilegio del hombre es  llegar a usar su libertad interior   para regenerarse o degenerarse. Pero para lograrlo el camino es largo porque  debemos ser conscientes  del poder de nuestra voluntad y del verdadero lugar que ocupamos en el Universo.

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Gurdjieff, decepcionado porque ninguno de sus discípulos había logrado niveles permanentes de consciencia objetiva y solo algunos habían tenido por cortos instantes esa experiencia; se conformo con decir que en este nivel  se podía percibir la realidad tal como es y nada más.

Como es lógico Gurdjieff no solo se refería  a la realidad física sino a  toda la realidad.  Ello indica que los niveles objetivos de consciencia son los que sirven para percibir la realidad sutil  además de  la física.  Esta es una de las propiedades de esos niveles.

Otra propiedad  es la visión de rayos x que permite  encontrar objetos ocultos  enterrados o perdidos.  Además, en términos propios de la enseñanza de Gurdjieff,  la consciencia objetiva de si mismo, permite distinguir y reconocer tanto la esencia como la personalidad.  Donde empieza y termina cada una de ellas.

La consciencia objetiva de si mismo es hidrógeno 12 y trabaja como una función propia del centro mental superior.  En otra terminología podría llamarse consciencia de si espiritual porque tanto el centro emocional superior como el centro mental superior, forman la parte espiritual del cuerpo astral.

Otra característica de la consciencia objetiva es que opera independiente del proceso de respiración del cuerpo físico. Tanto en la consciencia ordinaria como en el sueño se funciona dependiente e identificado con la respiración. sin embargo la consciencia de la respiración permite asimilar los hidrógenos usados por la consciencia objetiva y después de un tiempo de practicar la respiración consciente se desarrolla la consciencia objetiva de si mismo y a partir de ahí funciona independiente de ese proceso.

Por todo lo anterior, la respiración consciente es tanto un indicador del grado de desarrollo de la consciencia objetiva de si mismo, como un medio para obtenerla.

Existe una interrelación entre la memoria y los niveles de consciencia. La consciencia objetiva de si mismo y la general se acompañan de una ampliación en la capacidad de recordar vidas pasadas en cuerpo físico y períodos entre vidas.  Ademas se recuerdan con mucha claridad los momentos vividos en niveles objetivos de consciencia y, con mucha menos nitidez o en forma borrosa, los vividos en el nivel de la consciencia ordinaria según el  grado de distracción que se haya experimentado. Esa es la razón para recomendar la practica del recuerdo de sí para adquirir el nivel de consciencia objetiva de si mismo.

Los “sueños lucidos”, cuando somos conscientes de que estamos dormidos y somos espectadores  y no solo protagonistas de nuestros sueños, son indicios de la aparición de la consciencia objetiva de si mismo y de nuestra capacidad de control del cuerpo astral como objetivos fundamentales del desarrollo espiritual.

 

 

 

Esta es una entrada nostálgica y melancólica, hecha de los fantasmas de mis recuerdos y mis sueños, tal vez porque pertenezco a una vieja generación que le aposto a la revolución socialista como la única manera de cambiar el mundo. Naci a finales de la 2ª guerra mundial y llegue a la juventud en un mundo que estaba dominado en una tercera parte por el “socialismo centralmente planificado” que quedo al término de esa contienda. Creiamos que el siglo XXI sería el de la sociedad sin clases del comunismo: Una perfecta Utopia. Nadie pensaba que todo eso que considerabamos nuestra herencia mas valiosa se desmoronaria en dos años.

Han pasado 100 años desde que una vieja campesina rusa confundía la llegaba de la “Constitución” con el nombre de la nueva esposa del Zar. La revolución Rusa  traía la buena nueva del socialismo a los hombres y esa noticia se acompañaba de grandes esperanzas en el poder de la mente y de las manos del hombre para transformar la sociedad y llevarla hacia un progreso indefinido que permitiría darle “a cada uno según su trabajo y cada quien según sus necesidades”. Que quedó de la revolución rusa?

Ahora ya no queda nada de esa Revolución que despertó grandes esperanzas, duro 73 años hasta que se levantó el velo de la mentira y de la propaganda ideológica. La revolución encarnaba según sus creyentes el único y verdadero sentido de la historia del hombre que se movía resolviendo las contradicciones entre diferentes formas de explotación, según el modo de producción: Esclavista, feudal y capitalista.

Realmente el modo de producción ideal que sería el estado administrado por los trabajadores y campesinos donde se terminaba  la propiedad privada porque los medios de producción pasaban a manos del Estado; resultó un fracaso económico que se mantuvo y mantiene  por la represión política y policial.

Hoy todo cuan distinto, los revolucionarios vivos o muertos nos han defraudado de buena o de mala fe.

Con mucha tristeza constatamos que la codicia por tener lo que tienen los odiados explotadores invadía los corazones y las mentes de los revolucionarios. Que el deseo de poder,  dinero  y comodidades “burguesas” de los dirigentes del partido comunista se volvió una obsesión mucho mas intensa que los anhelos de servir a sus pueblos que justificaban y aún hoy justifican su existencia.

La falla de las revoluciones socialistas y de los revolucionarios en erradicar la miseria y la explotación es ahora un triste espectáculo. Lo que antes era la explotación del hombre por el hombre se volvió la explotación del hombre por la burocracia del Partido, apoyada por las fuerzas armadas. Esta dirigencia termino aspirando a perpetuarse en el poder sin ninguna razón hasta que produjo la ira y la desesperación de los gobernados. Ese es el panorama desolador que contemplamos hoy y que nos llena de frustración y desesperanza.


Pertenezco a una generación que leyó “El retorno de los brujos” de Luis Pauwels y Jaques Bergier con un fervor místico y revolucionario a la vez. Vivíamos una herencia muy difícil que parecía llevarnos a un callejón sin salida. El mundo acababa de vivir una guerra en donde se habían usado bombas atómicas y por primera vez aparecía el fantasma de la destrucción total de la humanidad y la muerte de una civilización. Desde el fondo de ese pesimismo surgía alguien que nos enseñaba la esperanza en el progreso y lo cerca que estábamos del gran salto de la especie. No sólo conquistaríamos el universo exterior sino el interno.  Estábamos al borde de un cambio de estado de consciencia que surgiría como los efectos de la gran obra de los alquimistas.

Con aquel pensamiento: “Nada es nuevo, salvo lo que se había olvidado”, los autores exploraron nuestro remoto pasado para describir nuestro futuro. Por primera vez percibimos con ellos la existencia de civilizaciones anteriores de igual o superior desarrollo científico y tecnológico que podrían haber desaparecido por un mal uso de la energía atómica.  Aparecía una misteriosa sincronía entre el conocimiento antiguo y el saber de frontera. Muchos de los problemas no resueltos por la ciencia de los años 60 del siglo pasado parecían tener rutas nuevas de solución al examinar el conocimiento de nuestros antepasados remotos.

Sin embargo cuando nos trasladamos al día de hoy vemos que este optimismo no era tan justificado como les parecía a los autores.  Las ciencias básicas como la física y la biología no han tenido avances como lo imaginaron Pauwels y Bergier.  La genética no ha transformado a la sociedad ni al hombre. Se avanza muy lentamente en la prevención y curación de las enfermedades mortales e incluso apareció el SIDA como una nueva dolencia contagiosa sin remedio conocido.  No se ha podido contraer el tiempo ni el espacio como proponía Einstein y no hemos inventado algún vehículo que se mueva a la velocidad de la luz que es la más pequeña y significativa para los viajes intergalacticos.

Con relación a los avances para una súper humanidad dotada de un nivel superior de consciencia prácticamente estamos igual.  Seguimos dormidos con respecto a lo que en este libro se llama “el estado de alerta”.  En el libro se afirmaba que nuestro sueño se debe a que usamos apenas el 10 % de. Las capacidades de nuestro cerebro y en el remoto pasado se había descubierto la forma de poner en funcionamiento ese 90%. La fórmula para esa transformación se había conservado por la tradición oculta de los alquimistas. Gustavo Meyrinck la llamó ” La ciencia oculta de la vela”.  Pero hasta el día de hoy esta tecnología que nos despertaría no es conocida o se mantiene inédita y secreta por un grupo privilegiado de seres desconocidos.

A pesar de lo anterior siento una gran admiración por este libro y esta entrada es un homenaje a la pasión con la que fue escrito que llevo a esos autores a buscar puertas  al conocimiento por más fantásticas o clandestinas que fueran. Hoy sentimos la ausencia de esos  aventureros salvajes del saber capaces de explorar más allá de todas  las ideologías y paradigmas admitidos