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En esta entrada pretendo presentar una interpretación de un texto bastante oscuro y confuso de Gurdjieff  contenido en uno de sus libros: “La vida es real cuando yo soy” en el capítulo final :” El mundo exterior y el mundo interior del hombre”.

Me parece imprescindible citar este texto en sus partes fundamentales: “La psiquis general de todo hombre cuando alcanza la madurez  – lo que ocurre en general para el sexo masculino a la edad de veinte años y para el sexo femenino desde  que cumple los trece años- consiste en tres totalidades   de funcionamiento que no tienen entre sí casi nada en común.

Las manifestaciones de estas tres totalidades de funcionamiento independientes en la presencia general de un hombre que haya alcanzado la madurez, se desarrollan simultáneamente y sin interrupción

La formación en el hombre de diferentes factores a partir de los cuales se elaboran estas tres totalidades comienza y concluye en diferentes periodos de su vida .

Tal como ya se ha establecido desde hace mucho tiempo, los factores que determinan en el hombre la primera totalidad de funcionamiento se constituyen- a menos que se tomen ciertas medidas especiales- exclusivamente durante la infancia en los muchachos hasta la edad promedio de once años y en las niñas hasta los siete años solamente.

Los factores qu determinan la segunda totalidad comienzan a formarse en el hombre a partir de los nueve años y en las niñas desde la edad de cuatro años durante un tiempo variable según los casos y que dura aproximadamente hasta la mayoría de edad:

En cuanto a los factores de la tercera totalidad comienzan a constituirse a partir del momento en que el hombre alcanza la mayoría de edad y en nuestros días,  no continúan formándose en los hombres ordinarios, sino hasta la edad de 60 años y en las mujeres hasta la edad de 45 años

Pero para aquellos que se perfeccionan conscientemente hasta el estado de “todos los centros despiertos”  es decir hasta llegar  a ser capaces de pensar y de sentir por propia iniciativa, la formación de estos factores  ( de la 3ª tercera totalidad) puede proseguir en los hombres hasta la edad de 300 años y en las mujeres hasta la edad de 200  

La formación de los diferentes factores de manifestación de estas tres totalidades de funcionamiento enteramente distintas se efectúa en el hombre conforme a la ley universal llamada “Ley de Trinidad”  (ley  de tres)

A la formación de los factores dela primera totalidad contribuyen, por una parte, “como principio ánodo ” (polo o principio positivo) ,  las impresiones exteriores accidentalmente recibidas ,  así como las impresiones resultantes de lo que se llama:” los sueños de todos los centros” y, por otra parte, como “principio cátodo” (polo o principio negativo) los resultados de los reflejos del organismo , especialmente de aquellos órganos que presentan una peculiaridad hereditaria.

En la formación de los factores de la segunda totalidad concurren como “principio ánodo” las impresiones exteriores recibidas bajo cierta presión teniendo como característica el haber sido implantadas intencionalmente desde  afuera y, como “principio cátodo” , los resultados de la acción de factores constituidos a partir de impresiones similares anteriormente percibidas.

Los factores de la tercera totalidad de funcionamiento se forman a partir de los resultados de la “contemplación” , es decir, resultados obtenidos a partir del “contacto voluntario” entre los factores de las dos primeras totalidades contactó al cual los resultados de la segunda totalidad sirven de “principio ánodo” y aquellos de la primera totalidad de “principio cátodo”

Una de las propiedades de tal coordinación de las tres totalidades distintas de funcionamiento que determinan la psiquis general del hombre es el suscitar “por diversas combinaciones de contacto voluntario entre las manifestaciones independientes” en una de ellas, la grabación (recuerdo objetivo de sí) de los procesos que se desarrollan en las otras totalidades, así como de aquellos que tienen lugar fuera del hombre y caen en la esfera de actividad subjetiva de sus órganos de percepción.

Lo que los hombres perciben ordinariamente de esta propiedad inherente a su presencia general  es lo que ellos llaman ” atencion ”  

“El grado de sensibilidad de esta atención”  o, según la definición que de ella daba la ciencia antigua , “su fuerza abarcante”  depende enteramente del nivel (nivel de ser) delestado global del hombre dado.

Para definir la esencia de esa propiedad llamada “atencion”  en el hombre la ciencia antigua utilizaba la siguiente fórmula:

Grado de fusión entre lo que es semejante en los impulsos de observación y de comprobación ( fidelidad o grado de objetividad del recuerdo de sí respecto a lo que sucedió) dentro de los procesos de una de las totalidades y lo que se desarrolla dentro de las otras totalidades.

Este nivel del “estado global ”  del hombre va, tal como lo define la ciencia, de la más fuerte intensidad subjetiva de “ sensación de sí”  a la más grande “pérdida de sí” mensurable.

Este grado de fusión vuelve a ser siempre el factor de iniciativa para la realización de una función común de las tres totalidades que representan la siquis general del hombre en la cual , en un momento dado,  el nivel del estado global tiene su centro de gravedad”.

Hasta aquí Gurdjieff , el lector de esta entrada demasiado larga perdonara la cita textual que es necesaria para presentar mi interpretación. El  texto lo pone el autor  para presentar el tema de la prolongación de la vida humana. Sin embargo aparentemente no se relaciona mucho hablar de las totalidades de la  psiquis y de la atención con este punto.

En mi opinión las totalidades no son iguales a los centros inferiores : mental emocional y motor. Parece que se relacionan un poco más con la esencia y la personalidad aunque existen diferencias.

Empecemos por  comentar los límites de edad  para la formación de cada totalidad  :  Gurdjieff parece dividir las entradas entre  las que  se forman a partir de todos los centro dormidos o como el los llama los “sueños de todos los centros”  y la tercera  totalidad que se puede formar  por los que se perfeccionan conscientemente hasta el nivel de “todos los centros despiertos” y son capaces de pensar y sentir por propia iniciativa que pueden durar hasta los 300 años, los hombres y 250  años las mujeres.  O sea que el trabajo sobre sí mismo con todos los centros despiertos no sólo nos permite llegar a los estados objetivos de consciencia sino que transforma nuestro cuerpo físico y es la clave de la longevidad. Ahora se observa que Gurdjieff si  cumple con  el objetivo de este capítulo  recomendando a sus lectores que desarrollen en esta forma la tercera totalidad  si  quieren prolongar  su vida. 

Analicemos dos factores más : en mi concepto  la primera totalidad es equivalente a la formación de la esencia con los elementos hereditarios, los “sueños de todos los centros”, las impresiones  accidentales exteriores y  los reultados de los reflejos del  organismo.  Gurdjieff la llama el mundo interior del hombre.

La segunda totalidad es la formación de la personalidad porque se  constituye a partir de impresiones exteriores que entran bajo una cierta presión y son introducidas intencionalmente desde afuera. Ello puede interpretarse como las normas morales o sociales de comportamiento y la “presión ” es la amenaza del castigo o sanción  por incumplirlas o violarlas. Ello forma lo que podría llamarse el mundo del “deber ser del hombre”  (el súper ego diría Freud) en contraste con la primera totalidad  que se parece un poco  más a la esencia y a lo  que  afecta directamente al ser innato o al tipo de ser del hombre. Gurdjieff la llama el mundo exterior del hombre

La tercera totalidad tiene dos presentaciones : a la primera podríamos llamarla esencia reformada y a la segunda esencia transmutada. En la primera el hombre actúa dormido o en la consciencia ordinaria de vigilia y se forma por el efecto de la “educación” o. El mundo del “deber ser” sobre la esencia o sobre los resultados de la primera totalidad , desde que se alcanza la mayoría de edad hasta los 60 años en los hombres y 45 en las mujeres. Esta totalidad  según gurdjieff es el mundo  del  “hombre entre comillas”, que es esclavo de su mundo interior y  de su mundo exterior sin tener poder ni iniciativa propia.

La tercera totalidad en los casos de esencia transmutada cuando se opera conscientemente y con “todos los centros despiertos” tiene como resultados los estados objetivos de consciencia y la longevidad en los términos arriba descritos. Esta totalidad así formada constituye el mundo propio del hombre verdadero el cual conserva el poder y la iniciativa sobre las otras dos totalidades: es amo de su ser y se dirige por su voluntad. Su presencia total es “Yo soy” . En este mundo aparece el “Yo” verdadero construido por la contemplación y el contacto voluntario entre las otras dos totalidades.

Gurdjieff aporta  una definición de atención que es diferente a  la conocida usualmente según el diccionario de Google: “aplicación de la actividad mental o de los sentidos a un determinado estímulo u objeto mental o sensible” y presenta  un concepto confuso :  “grado de fusión entre lo que es semejante en los impulsos de observación y comprobación  dentro de los procesos  de una de las totalidades y lo que se desarrolla dentro de las otras totalidades” . Lo  que una totalidad observa la otra lo comprueba,  pero como para comprobar es necesario recordar,  mi interpretación es que la atención se relaciona con la fidelidad del recuerdo de sí, o grabación cuando el objeto que se percibió es interno,  o del recuerdo, cuando es externo. El otro aspecto es la sensibilidad de la atención o su “fuerza abarcante” y es el grado de sutileza de los objetos que pueden percibirse y/o recordarse y que depende  del nivel del ser donde se realizan estos procesos. Por poner un ejemplo : no puede percibirse ni recordarse, ni comprobarse un Ángel, si no tenemos el nivel  de consciencia y de ser dotado con la fuerza  abarcante de la atención necesaria para estas operaciones con este objeto sutil.

El lector perdonara el exagerado tamaño de esta  entrada pero creo que era  inevitable para no traicionar ni fallar en la versión del texto.

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En la entrada anterior se vieron los niveles subjetivos y objetivos de conciencia. Ahora corresponde profundizar un poco en el estado de consciencia de ” vigilia”  y en el estado de consciencia objetiva de si mismo, analizando sus semejanzas y diferencias.

En el estado de “vigilia” vemos que existe una realidad física, independiente de nosotros  y en el estado de conciencia objetiva de si mismo vemos no solo la realidad  física sino que percibimos la realidad interior como si fuera experimentada por una tercera persona. Esa tercera persona u observador imparcial corresponde a un nuevo YO ubicado en nuestro supraconsciente que esta por fuera y por encima de los centros mental, emocional y motor. La consciencia objetiva de si mismo, no solo percibe el mundo físico, sino percibe también el cuerpo astral o la “maquina sutil” o “robot Invisible” como si fuera un objeto externo visto por el centro mental superior.

En esta altura de la reflexión cabe preguntarse:  Porque el nivel de consciencia objetiva de si mismo es superior al nivel de  la conciencia de “vigilia”? Acaso no son ambos objetivos respecto a la realidad física? Para responder a las preguntas anteriores tenemos que distinguir la realidad ordinaria compuesta de objetos físicos y la realidad no ordinaria formada por seres y objetos sutiles.

En el estado de conciencia de “vigilia” somos objetivos respecto a lo físico, pero subjetivos en lo que se refiere a nuestro mundo interior y ello marca una diferencia sutil aunque fundamental

Esta realidad  no ordinaria compuesta de objetos y cuerpos sutiles es  rechazada o no es reconocida por la psicología experimental que suspende el juicio acerca de su existencia.

En el nivel de conciencia de “vigilia”  nos identificamos con los “yoes” que surgen en los diferentes centros por las impresiones externas y por los estímulos  interiores. Además esta identificación interior se mezcla con  la imaginación al servicio de nuestros deseos y miedos conscientes e inconscientes.

Para ponerlo en términos metafóricos:  Vemos el mundo físico, pero tenemos cierto grado de ceguera respecto a nuestro mundo sutil interno y ceguera total respecto al mundo sutil externo.

El remedio para esa situación viene con el trabajo para recordarse a si mismo y desidentificarse  de las manifestaciones de los centros, de los deseos, y de la imaginación.  El foco central para lograr los objetivos anteriores es  que al mejorar nuestra memoria mejoramos nuestra ATENCIÓN.

Es una nueva y mejor atención la que nos permite  percibir  y discriminar en forma verdaderamente objetiva nuestro mundo sutil interno,  diferenciándolo de la imaginación y de las falsas creencias. Asistimos al nacimiento del tercer ojo en nuestro cuerpo astral.

Esa percepción objetiva tanto de lo físico externo como de lo sutil interno  es a lo que se llama conciencia objetiva de si mismo. La consciencia objetiva de si mismo es una función del supraconsciente y en forma especifica del centro mental superior, ubicado en la parte superior del cuerpo astral. Este nivel  de la psiquis también es ignorado o negado por la psicología experimental e incluso por el psicoanálisis, que solo reconoce el superego el consciente y el subconsciente.

En el superego apenas se graban en forma hipnótica las ordenes de la moral religiosa y de las buenas costumbres y no tiene nada que ver con el supraconsciente. El supraconsciente comprende el centro mental superior y el centro emocional superior  en el Cuarto Camino.  Todos lo tenemos pero no lo usamos y permanece apenas como una posibilidad muy valiosa.