Posts etiquetados ‘niveles subjetivos de conciencia’

 

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Esta entrada trata un tema supremamente importante: cómo es la percepción de la realidad por el cuerpo astral y el cuerpo espiritual en los diferentes niveles de consciencia.

En los niveles subjetivos y pasivos de consciencia, el sueño y la vigilia la sensación de realidad y la certeza se hallan mezcladas  con la imaginación. En la vigilia se percibe la realidad física en forma objetiva. En el sueño puede afirmarse que no se percibe la realidad física y que en general se percibe un mundo imaginario, resultado de la capacidad inventiva de la mente.  En lo relativo al mundo interior de emociones, sensaciones y pensamientos nuestra percepción en el nivel de vigilia está contaminada por nuestra imaginación puesta al servicio de nuestros deseos y nuestros miedos que pueden actuar en forma consciente o inconsciente.

Los niveles activos y objetivos de consciencia tienen siempre la presencia de hidrógenos espirituales que van desde h48 hasta h3. La consciencia de sí objetiva, donde puede percibirse el propio cuerpo astral opera con h12 y la consciencia objetiva general donde puedes percibirse toda la realidad sutil astral opera con h6.

La certeza y la sensación de realidad tienen un sabor distinto de acuerdo al objeto que se percibe. Si es un objeto físico es diferente y es sentida en la consciencia de vigilia. Si es un ser astral esa certeza y esa sensación de realidad objetiva es percibida por el cuerpo espiritual independiente llamado Alma o por la parte espiritual del cuerpo astral llamada centro mental superior en el caso del propio cuerpo astral.

Un factor muy importante a considerar para distinguir los niveles de consciencia es la respiración consciente. Cuando permanece la percepción de la respiración junto con la percepción del  objeto o ser astral se puede estar seguro que nuestro nivel de consciencia es objetivo: consciencia de sí o consciencia externa

El trabajo sobre sí mismo realizado con perseverancia va desplazando poco a poco el centro de gravedad del ser: primero de la personalidad a la esencia y luego hacia los centros superiores. Aquí opera el impulso sagrado de auto perfección y el apoyo dado por el espíritu al centro sexual que es el núcleo del cuerpo astral.  Esta corrida del centro de gravedad produce las sensaciones de certeza y de realidad objetivas del mundo astral y del mundo espiritual.

Es necesario enfatizar en la existencia de una masa crítica de hidrógenos superiores o espirituales para producir esas certezas o sensaciones de la realidad sutil.  O sea por ejemplo,  que sino se ha asimilado cierta cantidad mínima de h12, no se produce el nivel de consciencia objetiva de sí mismo y la sensación de realidad y certeza del propio cuerpo astral que corresponde a dicho nivel.  Como el agua que no hierve a temperaturas inferiores a los 100 grados centígrados. El objetivo general del trabajo sobre sí mismo es asimilar esa cantidad crítica de sustancias sutiles para producir los niveles superiores de ser y de consciencia. Esa es la evolución humana

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He andado y desandado muchas veces el cuarto camino y he aprendido por ello a  diferenciar ciertos fases críticas  que, cuando se falla en atravesarlas,  se presentan como atajos que no conducen a ninguna parte y que en la mayoría de las veces nos llevan al mismo nivel de ser que tenemos cuando emprendemos la ruta.

El primer aspecto que se encuentra es el significado concreto de los niveles de conciencia objetiva. Tendemos a no distinguir o sea a no sentir la diferencia entre la conciencia objetiva de sí mismo y la conciencia subjetiva de si mismo, la misma observación se aplica al concepto de calificar como un estado de sueño el estado ordinario de vigilia. Esta situación induce a muchas confusiones.

La otra gran  coyuntura se presenta cuando debe comprenderse respecto de si mismo: que es la Esencia y que es la Personalidad.  Entendemos lo que afirma Gurdjieff cuando define la personalidad como todo lo adquirido después de nacer y la esencia como lo que es innato, lo que traemos a este mundo cuando nacemos. Pero lo hereditario puede explicar rasgos físico y herencia genética hacia cierto tipo de enfermedades, dejando amplias zonas de la mente y de las características emocionales sin razón válida que las determine. Incluso ciertos intereses y tendencias que no guardan relación con los  de los padres o ascendientes más cercanos.

De todos modos nos cuesta trabajo determinar cuando alguna característica o comportamiento viene de la personalidad y cuando de la esencia.  Adicionalmente no es fácil  encontrar la relación entre los niveles de conciencia y la personalidad o la esencia y mucho menos la relación precisa entre el desarrollo y la evolución de la esencia con los niveles de ser.

Por ahora es suficiente dejar esos dos temas concretos para poderlos desarrollar en artículos posteriores.