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El dinero en cualquier economía debiera reflejar el valor de los bienes que se pagan con él.  En el socialismo  que asigna lo que se puede comprar con el trabajo humano  el dinero pierde todo el significado que le da el mercado de bienes y servicios de consumo.  Los bienes para cada persona se asignan de acuerdo a la cantidad producida disponible por persona al mes  calculada con una división simple: el total disponible de cada bien se dividen entre todos los habitantes que lo necesitan y el resultado se pone en la libreta de racionamiento.  El dinero no se necesita para nada en la operación anterior que no define ningún precio. Donde no hay precios no se necesita el dinero. Tampoco  intervienen  las horas, la calidad y la eficacia del trabajo aportado. Basta con presentar la libreta y se reciben las cantidades.  Si todos reciben lo mismo, ello es injusto y muy desestimulante para los trabajadores.  Este argumento hizo establecer diferentes libretas de racionamiento y utilizar el dinero para pagar las diferentes clases  de trabajo además de estímulos no monetarios para premiar en especie  a los trabajadores.

La situación anterior es  imposible de sostener en una economía socialista que dependa de lo que exporta o vende al exterior. Aquí se depende del precio externo de lo que exporta. Este precio y los costos de producción deben ser competitivos o el país socialista no vende. Además lo que se importa tiene un precio y debe pagarse con dinero internacional. Frecuentemente dólares o euros del odiado y corrompido mundo “burgues”. Ahora se ven muchas razones para necesitar el dinero.  El caso cubano es un ejemplo típico:

Cuando no se dependía del turismo se usaba el peso cubano equivalente al dólar, después aparecieron los pesos convertibles en dólares cuando el turista sale del país y quiere cambiar por dólares o euros los pesos que no gasto. Simultáneamente se emiten los pesos no convertibles (CUP) para las transacciones diferentes a las que se realizan con los turistas. En ese país circulan entonces dos monedas.  Las personas tienden a guardar los pesos  convertibles y usar los otros que valen menos.

Una situación en Cuba es que el mercado interno es reducido y las transacciones tienen impuestos y son controladas por el Estado . El dinero no mide el valor real de los bienes y servicios porque los precios no indican la escasez real ni la necesidad real de las mercancías y servicios que no se venden a los turistas.  Los precios se determinan artificialmente para que los salarios correspondan con lo que se puede adquirir con la libreta de racionamiento o, cuando algunos artículos están fuera de ella en la red minorista de tiendas del estado.

En conclusión el dinero nacional en los paises socialistas no cumple sino una función simbólica  porque el mercado libre no opera y no asigna precios reales a los bienes y servicios. Sin embargo el dinero internacional es muy necesario porque se requiere para abastecer la economía de bienes de consumo y de bienes de producción que no se producen localmente.


Haciendo una recopilación histórica de la economica socialista puede verse un total fracaso de este sistema económico en diferentes versiones que se han caracterizado por ser formas de capitalismo de estado con planes de producción más o menos descentralizados. El origen de esos fracasos se ha explicado en otra entrada.  Aquí intento encontrar soluciones, si las hay. Todas las posibles soluciones parten de establecer un mercado libre, competido y competitivo para fijar los precios y los estímulos individuales para producir. Sin embargo no se debe entronizar el mercado ni considerarlo el medio fundamental para el funcionamiento del modo de producción  como pasa en el Capitalismo. Simplemente debe considerarse como un medio para medir la escasez y las necesidades reales de las mercancías y nada más. Hay algunas situaciones que el mercado resuelve mal o no resuelve y una de esas es el aporte de los inventos que disminuyen la necesidad de comprar trabajo

Por ello hay que modificar el lema famoso de “a cada quien según su trabajo y a cada quien según sus necesidades” por “a cada quien según su trabajo y los beneficios sociales que aporta y a cada quien según sus necesidades”. La inclusión de la parte: beneficios sociales que aporta, se refiere al aporte creativo en innovaciones  y tecnología que disminuye la cantidad de trabajo socialmente  necesario para mantener el nivel y la capacidad productiva de la economía. Para producir mucho más con mucho menos trabajo

Por poner un ejemplo: las impresoras 3D pueden reducir en un 90% la cantidad de trabajo socialmente necesario para producir una vivienda. El inventor de esas impresoras debe recibir una bonificación especial por ahorrar ese trabajo.  El modo de producción socialista al no aceptar ciegamente las indicaciones del mercado tiene la ventaja de poder evitar que el desempleo tecnológico se convierta en una catástrofe social,  porque los medios de pago pueden repartirse a los consumidores de acuerdo con los incrementos en la capacidad productiva de la economía y no sólo por el mercado de trabajo.  En el capitalismo, cuando el trabajo humano no se necesita se produce desempleo y nada más.

El socialismo se necesita porque el capitalismo no puede establecer un sistema tributario progresivo, o sea que los ricos paguen más impuestos y los pobres menos.  Debido a que los ricos mandan y los pobres les toca obedecer,  los ricos se inventan la forma de pagar menos impuestos y obligar a los pobres a pagar más. En cuanto al gasto de los impuestos en el capitalismo también es regresivo. El dinero del gobierno se gasta en los contratistas ricos y en pagar las pérdidas de los bancos o de las empresas de los ricos. Además una parte importante de ese dinero se va en combatir los intentos de rebelión de los trabajadores y de los campesinos pobres, oponiendo soldados pobres contra ellos y comprando armas sofisticadas para usarlas contra los revoltosos y ni hablar de la corrupcion que produce nuevos ricos que se roban los fondos del Estado. Claro que en el socialismo puede pasar lo mismo y debe existir algún control social contra los corruptos.

Estas reflexiones no agotan el tema y espero los comentarios a estos pensamientos y  que no terminen por proponer para el socialismo el viejo modelo del capitalismo de estado burocrático, corrompido e ineficaz que ya ha fracasado.

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En este blog se vino pronosticando el colapso económico de Venezuela y del socialismo del siglo XXI. Ahora eso es una realidad dolorosa para el país vecino.

Pasó lo que se preveía y se produjo una catástrofe electoral para el socialismo venezolano que por ahora no parece resolver el problema.  Los precios del petróleo siguen bajando y el país vive de lo que importa y que ahora no tiene conqué pagar. El socialismo y el capitalismo anterior no crearon una industria nacional que sustituyera las importaciones y ese es un proceso lento y largo que no se hace de la noche a la mañana.  La Asamblea Nacional, ahora en manos de los “contrarrevolucionarios”, debe crear un modelo de fuentes alternativas de ingresos externos que financie el proceso de establecer una industria nacional mediante un modo capitalista de producción con intervención estatal que sustituya las importaciones con producción nativa. Pueden tomar como ejemplo al vecino Colombia que pasó un coyuntura parecida de grande escasez de dólares entre 1966 y 1990 y le tocó controlar e intervenir las importaciones para dirigirlas a los medios de producción y las materias primas necesarias para fundar una industria nacional.  Por eso el final del socialismo de principios de los 90 y la reciente bonanza petrolera no llevaron  a una desaparición de la industria local sino a su fortalecimiento para afrontar la crisis causada por la baja de precios del petróleo.  Algo parecido le corresponde a Venezuela que no puede esperar el “milagro” de hallar una fuente de ingresos de medios de pago internacionales que instantáneamente remplacen los ingresos petroleros.

Por un tiempo, mientras se reorienta la inversión a los nuevos objetivos, la situación económica de Venezuela se verá como un callejón sin salida.

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Se ha armado una ciencia sobre algo que no tiene ni el nivel ni la complejidad de las otras ciencias. Aquí pretendo desnudarla de esas ostentosas pretensiones y llevarla a un contenido muy fácil de entender.

Lo esencial de la Economía son tres factores: escasez, necesidad y expectativas.  La escasez de mercancías o servicios disponibles hoy forma la oferta. Las necesidades y deseos actuales de los compradores la demanda. Las expectativas son las creencias o pronósticos que se hacen los compradores y los vendedores de la situación futura de la escasez y de las necesidades de un bien o servicio  y de la relación entre esos dos factores para determinar los precios futuros.

El dinero que función tiene? El dinero es una mercancía que se usa para medir el valor económico de las otras mercancías y servicios, ademas es un medio para comprar o pagar y un deposito del valor económico de los demás bienes. Como cualquier mercancía su valor depende de su escasez y de la necesidad de usarlo para comprar. Si hay mucho dinero y pocas mercancías para comprar el dinero vale poco y al contrario si hay poco dinero y muchas mercancías para comprar entonces el dinero vale mucho y las mercancías valen poco. En el primer caso tenemos un alza general de los precios que se llama inflación y en el segundo caso una baja general de los precios llamada depresión o deflación.

También se mide el valor del dinero o moneda nacional por su capacidad de comprar medios de pago internacional o monedas internacionales.

El valor económico de una mercancía es la posibilidad de ser cambiada por dinero o por otra mercancía. Este concepto tiene varios sinónimos:  valor de cambio, capacidad adquisitiva, capacidad de compra. En el caso del dinero se habla de compraventa  y de precio cuando se cambia una mercancía por otra usando el dinero en esa transacción.  Precio es el valor de cambio expresado en dinero.

Como ya se ha dicho en  otras entradas  el valor económico actual depende de la necesidad y de la escasez de un bien o servicio.

Los precios pueden ser : reales y libres o controlados y subsidiados. Los primeros ya se han definido y los precios regulados generalmente significan un valor artificial inferior  al real.  El protagonista de ese control generalmente es el Estado. Los precios subsidiados se presentan así porque un agente externo, sea el estado con los impuestos u otro paga los costos o las ganancias del vendedor  y ello permite ofrecer la mercancía a precios inferiores al valor económico real.  Los precios controlados y/o subsidiados producen un mercado  paralelo  especulativo de compradores que revenden la mercancía a precios superiores a lo que pagaron por ella para ganarse la diferencia. 

Mercado es el lugar geográfico o el sitio en Internet donde se encuentran compradores y vendedores para comprar y vender libremente mercancías o servicios. En el mercado se forman o establecen los precios reales cuando no hay más protagonistas que los compradores con sus necesidades y deseos de adquirir y vendedores con la escasez o abundancia de lo que  quieren vender.

Por el lado de la oferta o escasez  de los bienes se presentan dos situaciones en el mercado: monopolista cuando uno o unos pocos controlan la escasez de lo que se vende y competencia cuando los vendedores luchan con los precios y las cantidades para vender sus respectivas mercancías. 

Por el lado de la demanda o de las necesidades de los compradores se pueden presentar también dos condiciones en el mercado: uno o pocos compradores determinan los precios y las cantidades de lo que compran y competencia entre compradores por obtener lo que necesitan.

Las expectativas tienen su efecto porque modifican el comportamiento de los compradores y  vendedores y las decisiones acerca de guardar dinero para aprovechar las oportunidades de ganancias especulativas o de tomar precauciones o seguros sobre un riesgo o amenaza futura. Las ganancias especulativas por el lado de los vendedores consisten en guardar o dejar de vender hoy para que por la escasez que producen suban los precios y obtener ganancias en esta forma.  Por el lado de los compradores se guarda el dinero para tener efectivo y aprovechar la oportunidad esperada de especular  en el  futuro cuando se pueda comprar algo barato para venderlo después más  caro. 

Los economistas nos enfrentamos  a cada momento con el reto de discriminar entre aquello que interpretamos en forma objetiva y experimental  y lo que analizamos con los anteojos de la ideología.

Entiendo por ideologia la concepción  del termino en el sentido marxista: Conjunto de conceptos e ideas formuladas por los grupos poderosos para interpretar la realidad de acuerdo a sus intereses.  Este termino puede aplicarse también al propio marxismo, al socialismo, al pensamiento de la clase  obrera y en especial  constituye el fundamento  para actuar de los dirigentes del  Estado de los trabajadores y del partido comunista o socialista. Este es el caso de Venezuela.

La realidad económica en Venezuela presenta fenómenos propios del capitalismo que no existen en Cuba  y no pueden interpretarse con la ideología  marxista, sino con las herramientas de la teoría económica capitalista.  Venezuela tiene un sistema capitalista intervenido por el Estado, pero capitalista al fin y al cabo.

La inflación y la escasez dentro del capitalismo solo pueden enfrentarse en forma eficaz produciendo y/o importando lo escaso para que los precios dejen de subir y empiecen a bajar y cuando eso se realice intervenir el dinero en circulación para que la capacidad de compra del dinero en poder de los compradores refleje la nueva situación de abundancia  relativa de bienes y  servicios.  Eso lo han hecho todos los países que lograron reducir sus tasas de inflación a  menos del 10%

Estos problemas no pueden atacarse con controles de precios drásticos que terminan sacando las mercancías del mercado o las llevan al mercado negro o paralelo con valores exorbitantes. Tampoco sirve meter a la cárcel a los comerciantes, por especuladores, porque pasa lo mismo.

Los asesores cubanos que miran todos esos hechos económicos con los lentes de su ideología recomiendan copiar el sistema de la libreta de racionamiento. Esto es muy costoso políticamente  y seria establecer unas condiciones donde la escasez se sostiene por represión y los precios no revelan el verdadero poder de compra de las mercancías ni del dinero. Ello traería a Venezuela  el fracaso económico de Cuba.

La crisis que se inicio el 2008 y se agravo en el 2011 seguirá creciendo este año por las medidas que se han tomado para superarla. En este caso puede aplicarse aquello del “remedio peor que la enfermedad” .

El capitalismo es un modo de producción donde los dueños tienen poder sobre el resto de los hombres y sobre el gobierno. Ellos compran el trabajo humano cuando necesitan producir algo que no pueda obtenerse de otra forma y que signifique ingresos superiores a lo que pagan por salarios.

Los ingresos de los dueños dependen de las ventas de sus empresas o negocios. El valor de las ventas depende, ademas del dinero disponible por los compradores, de la necesidad que sientan de ese bien o servicio y de su escasez o abundancia relativas.

Para el caso de la crisis económica, el desempleo creciente ha reducido las ventas y esa reducción alimenta a su vez el desempleo.

Los gobiernos de los países afectados han partido del supuesto equivocado de que si aumentan las ganancias de las empresas, estas crearan puestos de trabajo y para ello reducen los impuestos a los dueños o facilitan el despido, o disminuyen el costo de las prestaciones laborales.

Por otro lado el déficit del Estado, inspira desconfianza a sus acreedores que para darle crédito le exigen reducirlo disminuyendo el gasto social.

La disminución en el gasto social disminuye los ingresos de los empleados públicos, suprime puestos de trabajo y baja el subsidio al desempleo.

Todo lo anterior, disminuye las ventas de las empresas empeorando la situación y aumentando el desempleo.

Lo que se ha venido describiendo ya se presento en el 2012 y se desarrollara con mayor intensidad en este año, a menos de que los que diseñan la política económica sean conscientes del circulo vicioso en que se halla el sistema.

Si los responsables de las medidas sobre precios y salarios y de la emisión del dinero internacional no advierten o no creen en la importancia de mantener y aumentar la demanda agregada para invertir la recesión en expansión; los peores días están por venir.

 

En una entrada anterior me referí a los malos remedios a la crisis económica y un ejemplo típico es lo que esta pasando en España.

Se partió de un diagnóstico equivocado: la crisis económica se debe al déficit estatal y a la falta de ” flexibilidad”  en el mercado laboral.  Por el lado del sector financiero se considera como causa  la disminución de confianza en los bonos de deuda y en el sistema bancario.

Examinemos por separado, cada una de estas “causas”: El déficit público no es causa sino efecto de la crisis. porque ante la baja general de ventas , disminuye el recaudo de impuestos que dependen de dichas ventas e ingresos, sin  que por ese hecho disminuya el gasto del gobierno.

Acabar o reducir el déficit se hace recortando el gasto  y aumentando los impuestos.  Pero al reducir el gasto las personas y las empresas que recibe ingresos del estado, ven disminuida su poder de compra   y por lo tanto las empresas venden menos,  disminuyen puestos de trabajo y por  consiguiente  aumentan los desocupados. Cuando aumentan los impuestos las personas tienen menos ingresos disponibles para comprar y el efecto sobre las ventas es recesivo como el del elemento anterior.

Aumentar la flexibilidad laboral se traduce en facilitar y disminuir el costo del despido de los trabajadores. Se cae en el absurdo de buscar el aumento del empleo, facilitando el desempleo.

La perdida de confianza en el sector financiero y bancario es consecuencia y no  causa de la crisis.  las empresas y los patrones ante la disminución de las ventas producen despidos y los despedidos no pueden pagar sus deudas y  sus acreedores bancarios les rematan las casas y les exigen que las entreguen como pago de la deuda.  Ambos factores tienen como efecto pérdidas para los bancos  en su cartera hipotecaria, perdidas que se suman a la de su cartera de crédito de consumo, porque los desempleados no pueden pagar sus  tarjetas de crédito. Esos dos efectos impactan la liquidez y la confianza en el sector financiero. Esos son los llamados “activos tóxicos” que envenenan la fe en el sistema.

El aumento de casas y edificios en poder de los bancos sumada a la angustia de los despedidos por recuperar algo del valor invertido en sus propiedades inmobiliarias aumenta la oferta y disminuye los precios de este tipo de bienes.

En este escenario el pronostico es negativo, o sea mas desempleo, mas pobreza  porque las familias  pierden sus ingresos y la crisis económica se sigue agravando. Realmente eso es lo que  les espera a los españoles.

Una de las características del dinero es guardar y medir el valor económico. es decir el valor de cambio de las mercancias.  Para los no economistas, el valor económico de  una mercancía tiene dos elementos: su valor de cambio que es su capacidad para ser cambiada por otra y un valor de uso que es su poder de satisfacer las necesidades, los gustos y los deseos de los que la compran. Estos dos componentes van unidos en cada mercancía.

El valor económico de las mercancías puede ser nacional y/o internacional. El valor económico del dinero también puede ser nacional y/o internacional.

Antiguamente se afirmaba que el valor económico del dinero dependía del valor del oro almacenado en el  Banco  Central de cada país. Luego se paso a considerar  que el valor económico de una moneda dependía no solo del valor almacenado  en oro sino del valor almacenado en divisas, o sea en dolares  o libras esterlinas o francos. después la tesis de las reservas en oro perdió vigencia y se decidíó que el valor  de una moneda  estaba relacionado únicamente con lo que poseía el Banco central en divisas-

Para ilustrar el tema del valor de cambio del dinero se puede afirmar que la compra es el cambio de dinero por una mercancía determinada y la venta es el cambio de una mercancía por dinero.

Actualmente el monto de las reservas  en oro y divisas no se usa para medir el valor de una moneda sino su valor de cambio con respecto a las divisas o  medios de pago  (cambio) internacional en el mercado internacional o su valor de cambio en relación a las otras mercancías nacionales.

El caso del dolar y el euro son especiales porque al mismo tiempo son monedas locales y medios de pago internacionales. Esto significa que que su abundancia o escasez depende de lo que decidan el Banco de la Reserva federal para el dolar y el Banco Central  Europeo para el euro.

El euro es utilizado como moneda nacional y como divisa en los países que conforman la zona euro.  Las necesidades del euro dependen de los usos locales y e internacionales por motivos de  compra de mercancías nacionales  o importadas, por motivos especulativos, productivos o de consumo personal, empresarial o estatal.  además como forma de protegerse de algún riesgo futuro de carácter indefinido.

La crisis económica disminuye los ingresos del estado  y la venta de mercancías al exterior o exportaciones.  En estos casos empiezan a escasear los euros y el estado tiene que acudir al crédito  para mantener los servicios esenciales. Las empresas empiezan a despedir trabajadores que producían las mercancías exportables y el estado tiene que endeudarse para mantener los servicios esenciales o empezar a recortar el gasto social.  Si el gobierno quiere no endeudarse se ve forzado a incrementar impuestos que disminuyen el poder de compra del sector privado y de los funcionarios oficiales.

Cuando existían las monedas nacionales  antes del euro era mas fácil manejar esta situación de endeudarse, pero ahora le toca al gobierno en crisis  tramitar créditos ante el sector financiero de  la comunidad europea y el Banco central europeo que le exigirán unos determinados intereses y medidas de control del gasto y de aumento de los impuestos que agravan la situación. En este caso puede decirse que los remedios que le recetan pueden ser peores que la enfermedad.

Por todas esas razones es muy probable que varios países de la zona del euro escojan este año volver a sus monedas nacionales y salirse de esta moneda común.  El euro puede subsistir como divisa o medio de pago internacional  pero no como moneda nacional para dichas naciones. También es probable que en estas condiciones se devalúe  porque ya no se necesita para las transacciones internas.

El dinero es el invento para facilitar el cambio de una mercancía por otra. Es una mercancía universal que sirve como medio de cambio. Recibimos dinero cuando nos lo prestan, cuando vendemos algo, cuando lo ganamos en una rifa o lotería o cuando nos lo regalan.

El dinero lo fabrica un Banco Central  a pedido de los bancos,  como préstamo a esos bancos o al gobierno y cuando compra oro o moneda internacional, llamada  divisa o si le prestan divisas, o cuando el sector privado o el gobierno recibe préstamos en moneda extranjera.

El dinero como cualquier mercancía  tiene un valor económico dependiente de su escasez y su necesidad o deseo de poseerlo.  Igual concepto se aplica a la moneda internacional o divisa que para el caso  que  se intenta explicar pueden ser las más usadas:  el euro y el dolar.

La abundancia o escasez de dinero nacional depende de las decisiones que toma el Banco Central al respecto, considerando todas las necesidades del sector financiero y del gobierno y la abundancia o escasez  de las otras mercancías que se adquieren con dinero.

La necesidad del dinero depende de la necesidad de gastar o comprar. El dinero tiene, ademas de la compra de bienes y servicios para el consumo,  2 tipos de usos : uno el uso productivo  y otro el especulativo. El uso productivo consiste en utilizarlo para comprar medios de producción y pagar salarios para producir bienes que  producen ganancias cuando se vendan.  El uso especulativo consiste en comprar algo barato hoy para venderlo caro en el futuro: bien sea: monedas extranjeras, acciones, bonos, títulos de deuda  del estado, materias primas,  o cualquier mercancía que pueda subir de precio en el futuro.

Una economía en donde los usos especulativos del dinero, son superiores a los usos productivos entra en lo que se ha llamado burbujas especulativas, es decir que  las creencias  de que los bienes van a subir aumenta las compras y los precios  de esas mercancías o productos financieros como las divisas, las acciones, bonos o títulos de deuda del gobierno o del sector privado. Ese aumento de las compras y de los precios llega siempre a un máximo para luego caer y obligar a los que tienen esos productos a venderlos para evitar las perdidas. Esa tendencia a vender empuja hacia abajo los precios y se refuerza a si misma.  es el momento en que se rompe la burbuja.

Cual es el problema del euro? Que si se usa menos para el consumo y más para la especulación llega un momento en que el uso productivo se desmotiva por la baja de ventas y los usos especulativos caen en el circulo vicioso de las burbujas en la fase descendente de los precios de aquello con lo cual se quiso especular. El euro  al usarse como moneda nacional  e internacional y al ser regulada su cantidad por un Banco central externo acabo con las monedas nacionales que eran controladas en cada país.  De tal manera que  cuando un país entra en crisis, no tiene control sobre la cantidad de moneda disponible y depende de una autoridad monetaria supranacional  que esta alejada relativamente de sus necesidades y problemas.

La necesidad de dinero del país afectado, se soluciona con préstamos que realmente son paliativos de la crisis y no soluciones de fondo, que podría tomar si manejara su moneda local.

La crisis disminuye los ingresos disponibles en euros de las personas y de las empresas,  bajando el recaudo de impuestos  y colocando al gobierno en déficit. Esto obliga a fabricar pagares o títulos de deuda publica que deben venderse en el mercado europeo de valores y que por su abundancia bajan los precios  y dan la sensación de ser arriesgados por la situación de los estados en déficit. Ello baja la calificación de esos títulos y agrava la situación de dicho gobierno que ahora no puede acudir a su Banco Central sino al Banco Central Europeo para financiarse.

Ese Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional le van a imponer condiciones de reducción del gasto, de rebaja de salarios y pensiones y de aumento de impuestos que agravan la situación y lo colocan en un callejón sin salida para afrontar la crisis.

Esa son las condiciones con las cuales se inicia el año 2012, para muchos países europeos y que llevan a presagiar los peores augurios.

En la entrada anterior planteamos el problema económico  en tiempos de crisis. Ahora corresponde esbozar algunas soluciones sin hacer de este articulo algo incomprensible para los no economistas.

Es conveniente recordar lo expuesto en la entrada anterior:  las crisis se inician cuando disminuyen los ingresos  de un grupo grande de consumidores, por lo general los trabajadores,  debido a que muchos  pierden sus puestos de trabajo, bien sea por una  disminución de las ventas de aquellas empresas donde trabajan que las obliga a prescindir de los servicios de los trabajadores porque no los necesitan para producir algo que no se vende  o debido al proceso de concentración de la producción en unas pocas empresas muy característico de la sociedad  capitalista, que trae como resultado la supresión de puestos de trabajo que cumplen funciones duplicadas o debido a  motivos tecnológicos que ya se han explicado, o, por último a la relocalización  de los empleos en otros países.

El mercado  en la sociedad capitalista distribuye los ingresos de acuerdo la forma como relaciona a los que compran trabajo con los que lo venden según  dos categorías:  las rentas de  la propiedad y los salarios u otros ingresos fruto del trabajo.  Lo que determina la parte de la torta a consumir  son esos dos tipos de ingresos.

El estado depende de la torta porque se adueña del producto obtenido por los particulares por medio de impuestos. Sin embargo cuando ese producto disminuye, por la crisis,  también disminuyen los ingresos por impuestos y se produce el déficit  del gobierno debido a que bajan sus ingresos sin poder disminuir los gastos. Este faltante sólo puede resolverse  aumentando los impuestos, prestando dinero a las instituciones financieras o al banco central mediante títulos de deuda  pública, o reduciendo el gasto.

Por la forma como están las relaciones de poder en el capitalismo, entre los ricos y el estado,  generalmente los que gobiernan son reacios al costo político de aumentar los impuestos a los  patronos; entonces escogen las alternativas de recortar los servicios del estado combinada con endeudarse menos y crear impuestos a los trabajadores. Si ello tiene una escasa factibilidad política, la salida  más frecuente es endeudarse mas con el  Banco central, con los bancos privados o colocando títulos o bonos de deuda pública en la(s)  Bolsa(s)   de valores.

A las opciones anteriores hay que comentar las dificultades que tienen los estados capitalistas para acudir a la simple emisión de dinero para financiar el déficit, que podría ser una salida  cómoda aunque con el riesgo de producir inflación cuando el aparato productivo esta monopolizado o controlado por unos pocos dueños.  No se habla del  evento de una plena utilización de la capacidad  porque parece improbable que se produzca esta situación en la crisis económica cuando baja la demanda total o agregada.  Puede darse la situación de desempleo tecnológico, pero los cambios  que ello produce aumentan la capacidad disponible de la economía aunque caiga el consumo por  la disminución de ingresos de los trabajadores desplazados.

La salida a la crisis se da por un aumento de la demanda agregada y más específicamente por aumento en la inversión y el consumo del gobierno que compense la disminución en el consumo y la inversión de los particulares.  Este aumento del gasto no es posible realizarlo con impuestos a los trabajadores o a la  producción porque ello disminuye sus ingresos y su poder de compra   anulando el efecto de  recuperar la demanda agregada a un nivel anterior a la crisis.

Para concluir es necesario revaluar el concepto de que para superar la crisis es necesario equilibrar el presupuesto recortando gastos del gobierno y/o aumentando impuestos.  El estado debe aumentar el gasto dirigido a los servicios sociales y a los subsidios al desempleo, en especial para aquellos desempleados que han sido desplazados por las maquinas o que han quedado cesantes por fusiones monopolistas de las empresas. Es improbable que el aparato productivo capitalista los reincorpore a sus puestos de trabajo anteriores.

Se considera conveniente una entrada especial dedicada al problema monetario en la crisis.