Posts etiquetados ‘Respiración consciente’

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Gurdjieff, decepcionado porque ninguno de sus discípulos había logrado niveles permanentes de consciencia objetiva y solo algunos habían tenido por cortos instantes esa experiencia; se conformo con decir que en este nivel  se podía percibir la realidad tal como es y nada más.

Como es lógico Gurdjieff no solo se refería  a la realidad física sino a  toda la realidad.  Ello indica que los niveles objetivos de consciencia son los que sirven para percibir la realidad sutil  además de  la física.  Esta es una de las propiedades de esos niveles.

Otra propiedad  es la visión de rayos x que permite  encontrar objetos ocultos  enterrados o perdidos.  Además, en términos propios de la enseñanza de Gurdjieff,  la consciencia objetiva de si mismo, permite distinguir y reconocer tanto la esencia como la personalidad.  Donde empieza y termina cada una de ellas.

La consciencia objetiva de si mismo es hidrógeno 12 y trabaja como una función propia del centro mental superior.  En otra terminología podría llamarse consciencia de si espiritual porque tanto el centro emocional superior como el centro mental superior, forman la parte espiritual del cuerpo astral.

Otra característica de la consciencia objetiva es que opera independiente del proceso de respiración del cuerpo físico. Tanto en la consciencia ordinaria como en el sueño se funciona dependiente e identificado con la respiración. sin embargo la consciencia de la respiración permite asimilar los hidrógenos usados por la consciencia objetiva y después de un tiempo de practicar la respiración consciente se desarrolla la consciencia objetiva de si mismo y a partir de ahí funciona independiente de ese proceso.

Por todo lo anterior, la respiración consciente es tanto un indicador del grado de desarrollo de la consciencia objetiva de si mismo, como un medio para obtenerla.

Existe una interrelación entre la memoria y los niveles de consciencia. La consciencia objetiva de si mismo y la general se acompañan de una ampliación en la capacidad de recordar vidas pasadas en cuerpo físico y períodos entre vidas.  Ademas se recuerdan con mucha claridad los momentos vividos en niveles objetivos de consciencia y, con mucha menos nitidez o en forma borrosa, los vividos en el nivel de la consciencia ordinaria según el  grado de distracción que se haya experimentado. Esa es la razón para recomendar la practica del recuerdo de sí para adquirir el nivel de consciencia objetiva de si mismo.

Los “sueños lucidos”, cuando somos conscientes de que estamos dormidos y somos espectadores  y no solo protagonistas de nuestros sueños, son indicios de la aparición de la consciencia objetiva de si mismo y de nuestra capacidad de control del cuerpo astral como objetivos fundamentales del desarrollo espiritual.

 

 

 

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A juzgar por las reacciones de mis amig@s  al último artículo estoy escribiendo muy confusamente y en lugar de comunicarme con claridad oscurezco estos temas.

Empecemos por aclarar el punto de la conciencia objetiva y subjetiva.  La consciencia en términos muy gruesos es la capacidad de darse cuenta, de percibir algo. esa capacidad tiene varios grados según sea el nivel de sutileza del objeto percibido.  Podemos tener consciencia de lo que percibimos por medio de los sentidos físicos y esa percepción tiene el mismo significado y contenido para distintos sujetos en lo relativo a los objetos externos en el estado de conciencia de “Vigilia”. La situación cambia cuando se trata de nuestro mundo interior: los mismos objetos externos pueden producir estados relativos o subjetivos diferentes como resultado de la forma como actúan sobre nosotros. Una bella melodía para algunos puede ser muy desagradable para otros porque  cuando la perciben despierta recuerdos diferentes en cada uno que se asocian con sucesos o ambientes dolorosos.  Por eso se habla de que en la vigilia y el sueño del cuerpo físico tenemos estados subjetivos de conciencia. Ello es así porque utilizamos un yo ordinario con una capacidad de percepción que no alcanza captar objetos que tengan un nivel de sutileza y frecuencia vibratoria superior a cierto límite.

En el nivel inmediatamente superior de consciencia objetiva de si mismo, percibimos de manera nítida e imparcial, como si estuviéramos fuera de ellas (os), a  nuestras sensaciones,  sentimientos y pensamientos. Ello es posible porque nos desidentificamos del yo ordinario y nos identificamos con un yo superior espiritual que al estar dotado de materiales más sutiles puede salir  y ver como si fueran objetos los elementos astrales y etéricos relativamente mas densos de nuestros sentimientos, sensaciones y pensamientos corrientes.

Al emerger este yo superior y fortalecerse va a ser capaz no solo de percibirse a si mismo en forma objetiva sino de percibir todo lo externo de la misma manera tanto el mundo físico como el mundo etérico y el astral interpenetrados  entre sí.

La otra dificultad se relaciona con la diferencia entre aquello que proviene de la esencia y lo que viene de la personalidad.   A medida que se trabaja sobre sí mismo van apareciendo lo que se llaman “yoes” del trabajo, cuya función es observar en forma objetiva lo que proviene de la personalidad, todo lo adquirido después de nacer y los mecanismos y topes =amortiguadores=mecanismos de defensa aunque todavía son incapaces de percibir la esencia o el tipo.  Únicamente cuando aparezca el yo superior espiritual se podrá mirar en forma objetiva  la esencia en su cuerpo sutil astral..

Una característica infalible e indicio grande de  progreso en el trabajo es ser capaz de sentir la respiración y simultáneamente percibir los objetos y seres sutiles y físicos.  Ordinariamente esas manifestaciones de respiración consciente también se acompañan de “Sueños lucidos” o del hecho de sentir cuando esta dormido que es espectador de su propios  sueños  y no meramente protagonista.