Posts etiquetados ‘Vida antes de nacer’

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Entre 1965 y 1992 fui seducido por el materialismo marxista y la aparición de las enseñanzas de Gurdjieff que daban un sentido interior muy confuso y poco firme a mi vida. Mis creencias inconscientes oscilaban entre la ideología marxista y la experiencia fracasada y psicologísta del trabajo sobre mí mismo inspirada en una versión errada del Cuarto Camino.

Durante 1992 tuve una serie de regresiones a vidas anteriores  con un famoso psicólogo colombiano: Giovanni Ciardelli Fadul. Esas experiencias me permitieron  revivir 9 vidas anteriores y estallaron una revolución interior muy grande. Quedaba fuera de toda duda para mi  la existencia de vida antes de nacer y después de morir.  Al fin conocía lo que es la fe consciente  y esa emoción superior me permitió empezar el camino para construir mi alma y modificar profundamente la versión falsa de la enseñanza de Gurdjieff y la comprensión del Eneagrama.

Casualmente a partir de 1989 empezó la crisis del socialismo con la caída del muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética cuando nuevas naciones se independizaron de Rusia. El trasfondo de esa transición era el fracaso económico y político de  una ideología que significo un sentido de mi vida. Ello ayudo a preparar el terreno para ese cambio interior producto de las regresiones

Desde entonces comprendí que los fenómenos  analizados en el primer capítulo de esta serie prueban con total certeza la existencia de una realidad sutil donde habitan seres que no son afectados por el nacimiento ni la muerte.

En general el Catolicismo y el Cristianismo que conocemos han  sostenido siempre la existencia de un Alma creada por Dios en el momento del nacimiento y que no termina con la muerte.

Para estas ideologías religiosas el alma humana es un don gratuito. Fruto de algo arbitrario de la divinidad y que según sea su comportamiento en una efímera vida se gana el Cielo o un castigo eterno.

No parece existir ninguna proporción entre el comportamiento y el premio o el castigo. Aunque sólo sea en términos de tiempo, la duración de uno u otro no guarda ninguna correspondencia con el exiguo periodo de la vida humana. Esto sólo bastaría para cuestionar la justicia de ese Dios que según nos dicen es infinitamente misericordioso pero que actúa con un sadismo también infinito cuando envía un alma al Infierno. O con generosidad desproporcionada al mérito cuando otorga un premio eterno a su actuación en una corta existencia.

A lo anterior la religión Católica añade otra injusticia divina derivada de lo que se ha llamado el Pecado Original con el cual todos nacemos y que fue cometido por la primera pareja de seres humanos. De esta forma los hijos de la enésima generación nacen responsables de una falta que no cometieron y destinados al castigo eterno sino profesan el credo cristiano.

Esta situación se complica cuando pensamos en  la casi segura existencia de vida igual o superior a la humana en otros planetas porque aparece la pregunta de si hubo o no hubo pecado original en otros planetas. Si entendemos que el pecado original es fruto de las tendencias  egoístas del hombre, porque el creador de Adán y Eva los hizo así en todos los planetas habitados. El Creador seria el responsable del pecado Original y no sus criaturas.

Lo que hoy parece más probable es que la creación es un deseo divino para conocerse a sí mismo porque antes de ese proceso él estaba solo y no tenía con quien compararse. Las posibilidades de evolucionar son fruto de un acto de amor consciente del creador para que sus criaturas  puedan mejorarse y llegar a ser algún día iguales a él, además de poder conocer y probar su propia omnipotencia.

La creación es un proceso que parte de Dios que va manifestándose en formas más densas con menor conciencia de sí, pero que guardan en su inconsciente el impulso de atracción que los lleva de retorno a su morada original por medio del proceso inverso a la creación llamado evolución. La consciencia de si es el medio y el metro del nivel evolutivo. A mayor conciencia de sí, mayor altura en la inmensa escala de la perfección, hasta unirse con la consciencia absoluta de Dios.

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Mis experiencias por fuera de mi cuerpo y mis regresiones a vidas pasadas me convencieron con total certeza de que lo fisico denso no es lo unico que existe.

Si somos algo diferente de la carne y los huesos y ese algo permanece despues de muertos y es anterior al nacimiento, todo cambia. Nuestros padres ofrecen elementos para que se manifieste el nuevo cuerpo físico, pero nosotros aportamos lo mas importante: los escogemos a ellos junto con los recursos y las relaciones de las cuales depende nuestro proyecto de vida en el vehiculo pesado. Programamos las experiencias fundamentales para nuestra evolución espiritual, el conjunto de comprensiónes y conocimientos que permitiran crecer la esencia espiritual que constituye nuestro ser.

Ya no somos un pedazo de ser entre dos nadas. Somos un plan de evolución interior hacia Dios que se realiza mediante los proyectos de cada encarnación. El interrogante sobre el sentido personal de la vida encuentra su respuesta. Nacemos para evolucionar y esa evolución se realiza por medio del ascenso a niveles superiores de ser y de conciencia. El marco de referencia y la concepción de ese proceso me la dieron  tres grandes: G.I Gurdjieff, Nisargadatta Maharaj y Sri Aurobindo.

A lo largo de muchas vidas y mediante el trabajo sobre si mismos pasamos de la conciencia subjetiva a la conciencia objetiva y por medio de ella creamos un nuevo ser llamado alma que opera como un puente entre nuestro espiritu y el resto de cuerpos invisibles y el visible.

El alma nos permite otear y vislumbrar la conciencia absoluta; un nivel mas allá de la conciencia objetiva que solo puede ser experimentado y percibido por ella cuando se encuentra plenamente consolidada al mando de nuestro ser.

Mi desilusión del socialismo y las fallas para encontrar el significado de mi vida en la ideologia marxista y en la cosmovisión que aportaba y aporta la esencia del conocimiento y el metodo científico, me llevaron de vuelta a lo que me angustiaba en mi juventud.

En mi juventud leí un libro que me fascino y aun hoy lo considero muy valioso: “El retorno de los brujos”, ese libro me llevo a otro crucial en mi vida: ” Gurdjieff”, ambos de Luis Pauwels.

Como se analizaba en la primera parte de este tema, estas preguntas fundamentales son contestadas por la religión o por las ideologías no religiosas. Las respuestas de la religión satisfacen a una parte importante de los hombres. hasta que algunos al llegar a la edad adulta dejan de creer en ellas pero se refugian en la ideologia agnostica o atea del éxito en la sociedad capitalista o en la ideologia marxista que les da un sentido social e histórico a sus vidas, siempre y cuando sean inconscientes o niegen el fracaso del socialismo real.

En el Capitalismo se vende la idea de que hay que gozar lo mas que se pueda y ser el mejor en alguna actividad que produzca mucho dinero para comprar mas y mas placeres y la sensación de seguridad que da la riqueza material y la fama. Ese es el opio de moda. En cuanto nos venga la muerte podemos decir que “nadie nos quita lo bailado” .

Esas comodidades nos hacen olvidar que cuando morimos no nos trasteamos con nada físico. Aquel cuerpo y aquella apariencia juvenil que luchamos por mantener, queda como alimento para los gusanos y se descompone como cualquier fruto podrido.

Mi problema era que aquello que satisfacía a muchos de mis contemporáneos a mi me parecía pobre e insuficiente.

Cuando me sobrevino aquella ansiedad por el significado de la existencia; repase algunos pensamientos sobre el tema que ahora quisiera repetir: ” Una vida lograda es un sueño de adolescente, realizado en la edad madura” ( El retorno de los brujos) y aquel pensamiento de Andre Malreaux en la “Condición Humana”: “Puede uno errar su camino durante mucho tiempo pero la vida tarde o temprano termina por convertirnos en aquello para lo que nacimos”.

En medio de la desesperación se me presento la experiencia de las regresiones a vidas anteriores, algunos viajes astrales y llego por accidente el libro ” Fragmentos de una enseñanza desconocida” de P.D Ouspensky que desarrolla el pensamiento de ese ser misterioso y profundo a quien Luis Pauwels me había introducido: G. I. Gurdjieff.

Cuando uno se pregunta por el sentido de la vida en realidad esta haciéndose por lo menos dos preguntas: Porque nací? y para que nací? A la primera puede contestarse en forma materialista: Nací porque entre los millones de espermatozoides que aporto mi padre en el momento de la concepción, uno de ellos se gano la lotería de fecundar un ovulo de mi madre. Esa respuesta, si es cierta, convierte en cuentos y mitos las doctrinas de todas las religiones y los fundamentos de todas las normas morales en cuanto se basan en premios y castigos después de la muerte. No hay nada antes de la vida ni después de ella. A la otra pregunta hay varias respuestas dependiendo de si hay o no hay algo diferente al retorno a la nada cuando morimos. Si no hay nada, entonces debemos gozar, enriquecernos y destacarnos para que nos recuerden por un tiempo largo; aunque aqui se aplica una frase de Wilde: “Hagas lo que hagas siempre te recordaran por una anécdota tonta”. Por si acaso, los que vengan despues, recordarán tus aportes a una causa histórica y social o tus triunfos en competencias deportivas o políticas. No importa si violamos las normas morales, porque no hay castigo, ni juez, ni pecado. Importan las normas jurídicas, por la posibilidad del castigo a los delitos. Pero todos sabemos las fallas de la justicia penal que facilitan la impunidad mediante la corrupción.

Las regresiones a vidas anteriores y unos pocos viajes astrales, me convencieron con total certeza que no solo hay vida antes de nacer, sino después de morir. que existe algo invisible independiente del cuerpo físico que entra al utero o matriz de la madre en el momento de la concepción y que sale después de morir. En vista de esa evidencia y del recuerdo de la vida entre la muerte y el siguiente renacimiento se aclaran muchas cosas. Aparece un argumento oculto para la vida, programado en el proyecto prenatal que se convierte en el sentido o finalidad de nacer y vivir en un cuerpo fisico y que es evaluado poco después de morir con la ayuda de los guías espirituales, considerando también el Karma personal.

El contenido de todo lo que acabo de escribir es muy amplio y sera objeto de otra entrada, ya que esta se volvió muy larga.