Posts etiquetados ‘vida despues de morir’


Esta entrada es fruto de mi experiencia personal y por lo tanto es subjetiva sobre todo en lo que se relaciona con mis impresiones y emociones en los periodos entre vidas.

La situación que ilustra la foto es la de la esencia y la personalidad del hombre víctima de religiones y de normas morales inventadas que lo mantienen engañado y enajenado porque le han ocultado realidades fundamentales

Quiero presentar una lista de las verdades prohibidas que he hallado a lo largo de mi vida y las razones de su prohibición:

  • La reencarnación y la inmortalidad del cuerpo astral
  • Después de la muerte física no hay ni cielo ni infierno, ni juicio, ni condena.
  • El Karma no existe. Algunos hombres evolucionados pueden escoger el cuerpo físico de la vida siguiente para poder seguir creciendo espiritualmente pero son una muy pequeña minoría.
  • Las religiones y las normas morales son inventadas por los sacerdotes.

Una de las realidades más importantes que había que prohibir y ocultar es la reencarnación y la supervivencia del cuerpo astral después de la muerte física, debido a que si se reconocía,  la única forma de mantener la construcción de la ideología religiosa  es el Karma  como es el caso del Hinduismo y del Budismo.  La reencarnación supone que lo que suceda después de la muerte física es transitorio y se interrumpe al nacer a una nueva vida y por lo tanto el Cielo eterno y el Infierno eterno no existen.  Tampoco existe el alma inmortal que comienza  con el nacimiento en el cuerpo físico, sino cuerpos astrales que fueron creados hace miles o millones de años.

Para el método científico experimental en boga, hay más de 3 mil casos  investigados en donde la reencarnación es la única o la mejor explicación.  Él investigador más destacado ha sido el Dr Ian Stevenson   de la Universidad de Virginia.  También se ha investigado el periodo entre vidas por el Dr Michael Newton.   En esta entrada consideró como la mejor prueba mis propios recuerdos tanto de mis vidas pasadas como de los periodos entre vidas. Esos recuerdos vinieron a mi mente con el desarrollo de mi Alma que ya se encuentra totalmente formada y es el núcleo invisible y sutil de mi ser.

Mi alma  tuvo acceso a  los archivos sutiles con los registros de más de 2 y medio millones de vidas de mi cuerpo astral.

El Karma como un sistema de premios y castigos en una misma  vida o en la siguiente forma parte de lo mas profundo del pensamiento religioso de la India, pero constituye otra ideología religiosa que se ha presentado con un andamiaje burocrático de guardianes y contadores de las malas y de las buenas acciones de cada una de las vidas  para con su balance o juicio definitivo un consejo de “sabios” decida el destino de una u otras vidas futuras. Como las otras ideologías religiosas no existe sino en la imaginación de la casta sacerdotal que la invento y en la de aquellos que creen en ella.

Se ha vivido tanto tiempo con estas ideologías y realidades imaginarias que tienen la función de placebos y nos dan la sensación de que Dios está pendiente de nosotros y vive dándonos lo conveniente y necesario para nuestro bienestar y santificación por toda la eternidad. Según esa ideología somos libres para escoger nuestro destino celestial o infernal pero nuestros ángeles de la guárda y nuestros santos amigos nos preservan de todo mal y peligro en esta única e irrepetible existencia

El materialismo físico es una ideología atea que ignora la realidad sutil y no admite más jerarquías que los logros de dinero o poder para acceder a los privilegios. Rechaza la existencia de niveles superiores de ser y de conciencia que no sean producto de la  casualidad. Para ella no hay nada antes de nacer que no sean  las propiedades genéticas del ADN de los padres en el  ovulo y el espermatozoide y no habrá nada después de la muerte física. Todo en esta única vida es individual y transitorio. Como alguien de esta corriente afirmó: “La concepción de la vida es el accidente de tránsito de un ovulo con un espermatozoide”.  Debido al criterio empírico para demostrar la verdad de la ciencia experimental, se califica como Seudociencia todo lo que se refiera a los cuerpos sutiles y al espíritu.

El verdadero camino de la evolución es el trabajo sobre sí mismo  para desarrollar los centros superiores primero y el Alma después con el fin de acceder a los niveles objetivos de conciencia y a la consciencia absoluta como el estado supremo. Si no  se trabaja en esta forma nos encontramos después de la muerte con una vida aburrida en el mundo astral en compañía de los parientes y amigos que han muerto antes y no han encarnado todavía. Además nos enfrentamos a la frustración porque no encontramos el paraíso celestial que merecíamos por portarnos bien y sacrificarnos aguantando innumerables dolores en la vida anterior.

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Entre 1965 y 1992 fui seducido por el materialismo marxista y la aparición de las enseñanzas de Gurdjieff que daban un sentido interior muy confuso y poco firme a mi vida. Mis creencias inconscientes oscilaban entre la ideología marxista y la experiencia fracasada y psicologísta del trabajo sobre mí mismo inspirada en una versión errada del Cuarto Camino.

Durante 1992 tuve una serie de regresiones a vidas anteriores  con un famoso psicólogo colombiano: Giovanni Ciardelli Fadul. Esas experiencias me permitieron  revivir 9 vidas anteriores y estallaron una revolución interior muy grande. Quedaba fuera de toda duda para mi  la existencia de vida antes de nacer y después de morir.  Al fin conocía lo que es la fe consciente  y esa emoción superior me permitió empezar el camino para construir mi alma y modificar profundamente la versión falsa de la enseñanza de Gurdjieff y la comprensión del Eneagrama.

Casualmente a partir de 1989 empezó la crisis del socialismo con la caída del muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética cuando nuevas naciones se independizaron de Rusia. El trasfondo de esa transición era el fracaso económico y político de  una ideología que significo un sentido de mi vida. Ello ayudo a preparar el terreno para ese cambio interior producto de las regresiones

Desde entonces comprendí que los fenómenos  analizados en el primer capítulo de esta serie prueban con total certeza la existencia de una realidad sutil donde habitan seres que no son afectados por el nacimiento ni la muerte.

En general el Catolicismo y el Cristianismo que conocemos han  sostenido siempre la existencia de un Alma creada por Dios en el momento del nacimiento y que no termina con la muerte.

Para estas ideologías religiosas el alma humana es un don gratuito. Fruto de algo arbitrario de la divinidad y que según sea su comportamiento en una efímera vida se gana el Cielo o un castigo eterno.

No parece existir ninguna proporción entre el comportamiento y el premio o el castigo. Aunque sólo sea en términos de tiempo, la duración de uno u otro no guarda ninguna correspondencia con el exiguo periodo de la vida humana. Esto sólo bastaría para cuestionar la justicia de ese Dios que según nos dicen es infinitamente misericordioso pero que actúa con un sadismo también infinito cuando envía un alma al Infierno. O con generosidad desproporcionada al mérito cuando otorga un premio eterno a su actuación en una corta existencia.

A lo anterior la religión Católica añade otra injusticia divina derivada de lo que se ha llamado el Pecado Original con el cual todos nacemos y que fue cometido por la primera pareja de seres humanos. De esta forma los hijos de la enésima generación nacen responsables de una falta que no cometieron y destinados al castigo eterno sino profesan el credo cristiano.

Esta situación se complica cuando pensamos en  la casi segura existencia de vida igual o superior a la humana en otros planetas porque aparece la pregunta de si hubo o no hubo pecado original en otros planetas. Si entendemos que el pecado original es fruto de las tendencias  egoístas del hombre, porque el creador de Adán y Eva los hizo así en todos los planetas habitados. El Creador seria el responsable del pecado Original y no sus criaturas.

Lo que hoy parece más probable es que la creación es un deseo divino para conocerse a sí mismo porque antes de ese proceso él estaba solo y no tenía con quien compararse. Las posibilidades de evolucionar son fruto de un acto de amor consciente del creador para que sus criaturas  puedan mejorarse y llegar a ser algún día iguales a él, además de poder conocer y probar su propia omnipotencia.

La creación es un proceso que parte de Dios que va manifestándose en formas más densas con menor conciencia de sí, pero que guardan en su inconsciente el impulso de atracción que los lleva de retorno a su morada original por medio del proceso inverso a la creación llamado evolución. La consciencia de si es el medio y el metro del nivel evolutivo. A mayor conciencia de sí, mayor altura en la inmensa escala de la perfección, hasta unirse con la consciencia absoluta de Dios.

Mis experiencias por fuera de mi cuerpo y mis regresiones a vidas pasadas me convencieron con total certeza de que lo fisico denso no es lo unico que existe.

Si somos algo diferente de la carne y los huesos y ese algo permanece despues de muertos y es anterior al nacimiento, todo cambia. Nuestros padres ofrecen elementos para que se manifieste el nuevo cuerpo físico, pero nosotros aportamos lo mas importante: los escogemos a ellos junto con los recursos y las relaciones de las cuales depende nuestro proyecto de vida en el vehiculo pesado. Programamos las experiencias fundamentales para nuestra evolución espiritual, el conjunto de comprensiónes y conocimientos que permitiran crecer la esencia espiritual que constituye nuestro ser.

Ya no somos un pedazo de ser entre dos nadas. Somos un plan de evolución interior hacia Dios que se realiza mediante los proyectos de cada encarnación. El interrogante sobre el sentido personal de la vida encuentra su respuesta. Nacemos para evolucionar y esa evolución se realiza por medio del ascenso a niveles superiores de ser y de conciencia. El marco de referencia y la concepción de ese proceso me la dieron  tres grandes: G.I Gurdjieff, Nisargadatta Maharaj y Sri Aurobindo.

A lo largo de muchas vidas y mediante el trabajo sobre si mismos pasamos de la conciencia subjetiva a la conciencia objetiva y por medio de ella creamos un nuevo ser llamado alma que opera como un puente entre nuestro espiritu y el resto de cuerpos invisibles y el visible.

El alma nos permite otear y vislumbrar la conciencia absoluta; un nivel mas allá de la conciencia objetiva que solo puede ser experimentado y percibido por ella cuando se encuentra plenamente consolidada al mando de nuestro ser.